José Navia
Bogotá, Colombia
Tres grandes expectativas rondan a los colombianos al iniciarse la asamblea extraordinaria de la Unión de Naciones Suramericanas, Unasur, en Bariloche, Argentina, en la que los debates girarán en torno al acuerdo que le permitirá a Estados Unidos utilizar siete bases militares en territorio colombiano.
La primera expectativa tiene que ver con el desenlace de las tensas relaciones que sostiene el mandatario de Colombia, Álvaro Uribe, con su homólogo venezolano, Hugo Chávez, y que mantiene en vilo la continuidad de las relaciones diplomáticas entre los dos países.
Venezuela no afloja en las restricciones impuestas, hace un mes, a lo largo de los 2.200 kilómetros de frontera que tiene con Colombia, y que impiden el tránsito normal de personas y mercancías entre los dos países.
La tensión entre Bogotá y Caracas se mantiene caldeada por insultos como el del presidente Chávez, quién afirmó que Colombia es un ¿narco-Estado¿. Esto elevó la temperatura en el Palacio de Nariño. El gobierno de Uribe, por su parte, calificó a Chávez de expansionista por su anuncio de contactar a políticos colombianos de izquierda para promover el chavismo en territorio colombiano.
Uribe, además, sostendrá en la cumbre otro duelo con los presidentes de Ecuador, Rafael Correa, y de Bolivia, Evo Morales, férreos opositores a la presencia de aviones y de militares estadounidenses en el continente.
También se mantienen deterioradas las relaciones Bogotá-Quito, un año y medio después de que Colombia bombardeó un campamento de las Farc, camuflado en territorio ecuatoriano, en el que fue muerto el segundo hombre de las Farc, Raúl Reyes.
La incertidumbre sobre las relaciones diplomáticas entre Colombia y Venezuela ha llegado al punto de que personalidades como el ex presidente colombiano Ernesto Samper Pizano se muestran en extremo preocupadas por el desenlace que pueda tener el enfrentamiento durante la cumbre de Bariloche.
"Tenemos las relaciones enredadas con Ecuador e incendiadas con Venezuela, hasta el punto de que me yo atrevería a decir que estamos en ambiente de preguerra", dijo el ex mandatario a periodistas.
En opinión de Samper Pizano, la discusión alrededor del uso de las bases militares se debe 'desvenezolanizar', para poder avanzar hacia el entendimiento de las razones que tuvo Colombia para promover el pacto con Estados unidos.
El ex canciller colombiano Guillermo Fernández de Soto afirmó que, ante las circunstancias descritas, Colombia deberá mantener un tono conciliador, como ha sido tradicional en la diplomacia de esta nación.
La segunda gran expectativa es por conocer los detalles del acuerdo con Estados Unidos, en el cual aún trabajan expertos estadounidenses y colombianos, y del que muy poco se sabe en Colombia.
En los últimos días, el comandante de la Fuerza Aérea de Colombia, general Jorge Ballesteros, afirmó que las aeronaves estadunidenses que aterricen en las bases colombianas no serán naves de guerra y que no habrá tránsito de tropas estadounidenses por territorio colombiano.
Sin embargo, personajes como el aspirante a la candidatura del partido Liberal a la presidencia Rafael Pardo han pedido al presidente Uribe que les diga a los colombianos los términos del pacto.
Algo similar solicitó el senador de ese mismo partido, Juan Manuel Galán, quien afirmó, en entrevista con el diario El Tiempo, que "los términos sobre tener ejercicios conjuntos para mantener la paz la seguridad, la democracia y la estabilidad", se abren "a muchas interpretaciones".
Algunos sectores en Colombia también están ansiosos por conocer más detalles de la presencia de guerrilleros de las Farc en zonas fronterizas con Venezuela y que, según trascendió en Bogotá, es una de las cartas que se jugará Uribe para defender el acuerdo militar con Estados Unidos, como un mecanismo para combatir el terrorismo y el narcotráfico.
Medios periodísticos, que citaron altas fuentes del Palacio de Nariño, señalaron que Uribe y el canciller Jaime Bermúdez llevan un portafolio con información confidencial que comprueba la presencia de guerrilla en los países vecinos, y que será usada dependiendo de las acusaciones de los mandatarios de Venezuela y Ecuador.
Un poco antes de partir hacia Argentina, el ministro de relaciones exteriores de Colombia enfatizó en que Colombia no va a la cita a consultar si firma o no el acuerdo, y que pedirá respeto para su soberanía, a los países miembros de Unasur.
"Colombia es respetuoso de la soberanía de los demás países y exige respeto para nuestra nación", dijo, por su parte, el ministro de defensa, Gabriel Silva, a los periodistas que lo esperaban a la salida de la base naval de la Cartagena, en el Caribe Colombiano.
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