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Cano tiende a minimizar el impacto de la ofensiva del gobierno contra su organización y golpes como la baja de Raul Reyes o Iván Ríos, de la deserción de miles de combatientes o de la operación Jaque.
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Terra Magazine
Bogotá, Colombia
En una entrevista a la revista Cambio, la primera a un medio colombiano desde que hace más de un año asumió como jefe máximo del grupo guerrillero FARC, Alfonso Cano negó que hayan financiado la primera campaña presidencial de Rafael Correa, en Ecuador, y asumió como un montaje del gobierno colombiano el tema de los lanzacohetes suecos que supuestamente habrían adquirido de manos venezolanas.
"No hemos entregado ni armas ni dinero a gobiernos u organizaciones de otros países, pues lo que conseguimos apenas nos alcanza para nuestra propia brega. ¿Por qué habríamos de contribuir a la campaña electoral de una persona, como el actual presidente Rafael Correa al que ni siquiera conocemos?", respondió Cano.
Las preguntas de Cambio fueron contestadas por Cano mediante un correo electrónico.
Acerca de los lanzacohetes suecos afirmó que "Uribe acudió al terror mediático para insinuar que el Gobierno de Venezuela nos facilitó unos lanzacohetes que habíamos capturado hace mucho en un enfrentamiento militar en la frontera, hecho que fue ampliamente informado a la opinión en su momento. Ni los pueblos ni los gobiernos del mundo son tan tontos como piensan en el Pentágono y en la Casa de Nariño. Sencillamente se trata de cocinar las condiciones para justificar la entrega de la soberanía nacional de Colombia a Washington, reconociendo que le quedó grande la pelea contra las Farc".
El manejo del tema de ese armamento sueco fue el primer argumento esgrimido por el presidente venezolano Hugo Chávez para "revisar" las relaciones con Colombia, que luego se agravó por el anuncio de que EEUU utilizará siete bases en suelo colombiano.
En general, Cano tiende a minimizar el impacto de la ofensiva del gobierno de Alvaro Uribe contra su organización y golpes como la baja de comandantes como Raul Reyes o Iván Ríos, de la deserción de miles de combatientes o de la operación Jaque, que resultó en la liberación de la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt.
"Nosotros no amamos la guerra, nos obligaron a armarnos. Y otra consideración: la nueva actitud de Estados Unidos hacia América Latina, reflejada en Honduras y en los anunciados acuerdos con Álvaro Uribe, van a generar reacciones muy radicales en el Continente", afirmó Cano, quien en varias respuestas reiteró que su grupo está en disposición de diálogos hacia la paz.
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