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EFE
"Nunca hemos tenido publicidad oficial y nunca nos ha hecho falta. Podríamos estar llenos de publicidad del gobierno si hubiésemos cambiado la línea editorial", afirma el director general de Globovisión.
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Sandra Lafuente P.
Caracas,Venezuela
"Este es el canal que gasta más en abogados que en ingenieros", dice Alberto Federico Ravell, director general de Globovisión, a Terra Magazine , cuando habla de los hechos recientes: el cierre de 32 emisoras de radio y dos televisoras regionales en señal UHF y la propuesta de una Ley contra Delitos Mediáticos que esta semana quedó en suspenso.
Según Ravell, sobre su canal pesan más de 60 procedimientos, entre juicios "por magnicidio, acaparamiento de carros, Danilo Anderson (fiscal asesinado en 2004 en un atentado con bomba), cualquier cosa menos droga", y sanciones administrativas que han implicado multas pecuniarias -la más reciente, que pagaron gracias a una campaña pública de recaudación de fondos, por 9 mil millones de bolívares, más de 4 millones de dólares- e incautación de equipos de microondas.
El lunes pasado, un grupo de más de 30 personas, seguidores de la líder del partido pro Chávez Unión Popular Venezolana, Lina Ron, entraron a la fuerza al canal, aunque no lograron llegar al estudio; lanzaron bombas lacrimógenas. El hecho dejó dos heridos, entre ellos una mujer de la policía metropolitana. Ron y sus partidarios han declarado a este canal y su directiva como "objetivos políticos".
"El ataque de Lina Ron al canal es uno de los errores más grandes que ha cometido el gobierno", suelta Ravell sobre el tema. En su opinión, la detención de Ron después de estos sucesos, acusada por el Ministerio Público de 7 delitos, puede leerse de dos maneras: "había que detenerla porque está en los videos o querían mostrarle al mundo 'miren como en Venezuela hay justicia'".
Terra Magazine-¿Cómo está en su opinión la libertad de expresión en Venezuela?
Estamos viviendo en un país donde el presidente considera a los medios como enemigos y donde el ministro Diosdado Cabello ya está ejerciendo su papel de verdugo, cuando cerró las primeras 34 emisoras y anuncia que vienen más cierres. El presidente Chávez, al igual que Correa, Morales, Ortega, Castro, ven a los medios de comunicación como un enemigo que hay que eliminar.
¿Cuál es la situación actual de Globovisión?
Vivimos en una constante amenaza de cierre por parte del presidente y sus ministros, y todos los días nos levantamos y estamos abiertos. Los últimos procedimientos administrativos que nos abrieron, el del temblor (un sismo el 4 de mayo sobre el que el propio Ravell informó en vivo, con datos de un sitio web oficial estadounidense, alegando que las fuentes oficiales no dieron la información a tiempo) y el de Poleo (director del diario Nuevo País, que en el programa Aló, Ciudadano, de ese canal, comparó a Hugo Chávez con Benito Mussolini), no tuvieron éxito. Esos procedimientos venían incorporados a esa nueva ley de delitos mediáticos. Veías los artículos y venían como con nombre y apellido: Globovisión. Afortunadamente la engavetaron, por ahora.
Ravell, dos veces director de la Oficina Central de Información de los gobiernos de Carlos Andrés Pérez y Jaime Lusinchi (Acción Democrática) y también presidente del canal del Estado, Venezolana de Televisión en 1985, ayudó a fundar Globovisión en 1994. El canal salió al aire señal abierta en UHF, y así se mantiene, aunque su alcance no se ha ampliado: sólo alcanza a Caracas y Valencia (capital del estado Carabobo, en el centro norte del país). "No dan chance de tener señal en ningún otro sitio", comenta. Al resto de Venezuela, Globovisión llega a través de la televisión por suscripción, además de a otros países del mundo.
"El costo político de cerrar Globovisión va a ser más alto que el costo político de cerrar Radio Caracas Televisión (cuya concesión en señal abierta venció en 2007 y no fue renovada por el gobierno), porque este es un canal de noticias, por las circunstancias del país y porque la comunidad nacional e internacional están atentos", lanza.
¿Por qué con una señal tan restringida?
Este es un canal de mucha influencia en la opinión pública porque aquí vienen ahora los chavistas a reclamar sus derechos. Si bien es cierto que este canal no tiene el rating de los canales de entretenimiento, cuando está pasando algo, ese rating se dispara y los llegamos a pasar en audiencia. Es como una piedrita en el zapato del gobierno.
¿Ve usted alguna vinculación entre los cierres recientes y las amenazas a Globovisión?
Pareciera que quieren cerrar la radio para que no sea la portadora de la protesta de un eventual cierre de Globovisión. Yo me quité de la cabeza que nos van a cerrar. Yo trabajo aquí como si no nos van a cerrar.
¿Aunque el presidente comisionó directamente a Diosdado Cabello el caso Globovisión?
Trato de convencerme, porque si no, no podría trabajar.
¿Cuándo empezó esto? ¿No hubo al principio del mandato una luna de miel entre el gobierno y los medios de comunicación? ¿No ayudaron los medios a impulsar la candidatura de Chávez?
Algunos medios impulsaron la candidatura. Nosotros le dimos el beneficio de la duda porque llegó a Miraflores por el voto popular. Realmente los primeros días fueron unos días tranquilos y mientras más avanzaba su gobierno más se molestaba el presidente con cualquier crítica que se le hiciera, y entonces comenzaron las llamadas del propio presidente, de los ministros, del funcionario de turno, reclamando cualquier cosa que saliera por las pantallas de televisión. Eso ya a finales de primer año de gobierno (1999).
¿Cuál fue el punto de inflexión?
Los sucesos de abril (del 2002) y el paro petrolero (entre 2002 y 2003). Allí ya el gobierno decretó que los medios de comunicación eran sus enemigos y que había que aniquilarlos de alguna forma. Y lo ha ido haciendo porque RCTV perdió su concesión, hay 34 emisoras cerradas, a los periódicos les restringen las divisas para el papel, a muchos medios no nos dan acceso a la cobertura de los actos oficiales, la publicidad oficial sólo se le da a los medios complacientes que se han autocensurado. Se ha conformado todo un esquema de agresión a la libertad de expresión con idea de suprimirla.
¿Cuándo dejaron ustedes de tener publicidad oficial?
Nunca hemos tenido publicidad oficial y nunca nos ha hecho falta. Podríamos estar llenos de publicidad del gobierno si hubiésemos cambiado la línea editorial.
¿No es Globovisión líder de la oposición, sustituto de los partidos políticos que adversan a Chávez?
No es un líder de oposición en absoluto. A veces hemos jugado un rol político por las circunstancias del país, pero eso no es lo deseable. Yo sería muy feliz el día que nosotros podamos transmitir noticias y dejar de ser noticia.
¿No tenemos que hacer en el periodismo venezolano un acto de contrición, autocrítica?
La situación del periodismo es crítica pero envidiable por cualquier país del mundo, porque aquí se genera una noticia tras otra. Por supuesto, es normal que en un país polarizado también los periodistas sean polarizados y vayan más allá de su rol. Cuando este país se normalice todas las aguas volverán a su cauce.
¿Cómo se corrige eso?
Eso se corrige con un gobierno que sea de todos los venezolanos y no de un sector, donde haya división de poderes, donde ganes un juicio y no boten a la juez. Para que el periodismo en Venezuela cambie tiene que cambiar el país.
Terra Magazine