| Las pruebas realizadas sobre ratones sugieren que los aditivos, hallados en muchos refrescos, productos horneados, carnes procesadas y quesos, también ayudarían al cáncer a desarrollarse por primera vez.
"Nuestro estudio indica que el consumo elevado de fosfatos inorgánicos estimula fuertemente el desarrollo del cáncer de pulmón en los ratones", señaló en un comunicado Myung-Haing Cho, de la Universidad Nacional de Seúl, quien dirigió el estudio.
Una dieta elevada en fosfatos "aumenta significativamente la superficie de las lesiones tumorales en el pulmón, así como también su tamaño", escribió el equipo de Cho en el informe.
Cho añadió que la investigación sugiere que reducir el consumo de fosfatos inorgánicos "sería crítico para el tratamiento, como así también para la prevención, del cáncer pulmonar".
Los fosfatos son cruciales para la nutrición humana y pueden usarse en compuestos que enriquecen el contenido de calcio y hierro y evitan que se sequen los alimentos.
Pero Cho dijo que es posible que algunas personas consuman demasiada cantidad de fosfatos.
"En la década de 1990, los aditivos alimenticios con fósforo contribuyeron con alrededor de 470 miligramos (mg) diarios a la dieta adulta diaria promedio", dijo Cho.
Actualmente, las personas pueden consumir hasta 1.000 mg por día, añadió.
En un artículo publicado en American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine, los investigadores indicaron que estudiaron a roedores alimentados para desarrollar cáncer pulmonar.
Por un mes, la mitad de los animales realizó dietas equivalentes a un consumo humano elevado en fosfatos y la otra mitad ingirió una dosis moderada del compuesto.
Los ratones no desarrollan cáncer de la misma forma que los humanos, por lo cual los expertos destacaron que su estudio no prueba que los aditivos alimenticios contribuyan al cáncer en las personas.
En cambio, la investigación apunta a cuestiones que los expertos en cáncer buscan estudiar en profundidad.
Los tumores pulmonares son, por lejos, la principal causa de muerte por cáncer en todo el mundo. Causan el fallecimiento de 1,2 millones de personas por año.
El tabaquismo es la causa más común de la enfermedad, pero la mayoría de los fumadores no desarrolla este tipo de cáncer, por lo que los científicos están buscando otros factores que podrían ayudar al desarrollo y expansión tumoral en los pulmones.
El equipo de Cho halló que las dietas elevadas en fosfato afectaban al gen Akt, conocido por estar involucrado en el cáncer de pulmón, y suprimían otro gen que puede ayudar a desacelerar el desarrollo tumoral.
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