| Un reciente estudio norteamericano concluyó que la deficiencia de la Hormona de Crecimiento es común entre los sobrevivientes de cáncer infantil.
Esto, debido a que la mayoría de estos pacientes han sido sometidos a la irradiación de la hipófisis (lugar donde se produce la hormona de crecimiento), por lo que no son capaces de liberar la hormona, y en consecuencia, no logran un desarrollo normal de su talla, afectando su autoestima, comportamiento, aprendizaje y calidad de vida.
Las principales secuelas endocrinológicas que afectan a la hipófisis producto de las acciones derivadas de tratar los tumores con radioterapia o cirugía son un déficit en la producción de hormonas que controlan el metabolismo, el desarrollo de características sexuales secundarias y fertilidad, tanto en hombres como en mujeres, diabetes insípida (que es la imposibilidad de reabsorber agua en el riñón) que requiere de un tratamiento de por vida con medicamento, y retardo del crecimiento o una talla baja, por falta de hormona de crecimiento.
La tendencia mundial de tratamiento es la sustitución con razonable seguridad de los procesos básicos que están dañados, es decir, el 70% de nuestros niños por año sobreviven y van a llegar a ser adultos. Por tanto, hay que hacer esfuerzos porque se integren y tengan una buena calidad de vida.
Hormona del Crecimiento
Muchos padres una vez que sus hijos han sobrevivido a esta enfermedad temen enfrentar la recurrencia de un cáncer y por ello experimentan la incertidumbre de integrar en el tratamiento, otras terapias como es el caso de la HC (hormona de crecimiento) para revertir el desorden endocrino.
Sin embargo, cuando uno ha tenido un hijo con cáncer sin duda ha tenido cierta preparación en lo que se refiere a 'riesgo/ beneficio' de los tratamientos. Uno da un tratamiento a un niño que le va a eliminar células malignas, pero además tiene efectos colaterales como sangramiento o fiebre. De alguna manera los padres tienen experiencia en lo que significa el riesgo beneficio. Ahora le puedo decir que el medir un metro 15 o un metro 20 para un adolescente recuperado del cáncer es tremendo. Por tanto, son los mismos padres los que buscan una solución para su hijo.
La inyección diaria de este medicamento puede lograr un incremento de varios centímetros adicionales después de un tratamiento prolongado. Cuanto antes se detecte el retardo en su crecimiento y se inicie el tratamiento, mejor será el pronóstico para alcanzar su altura final. Copyright Terra Networks SA
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