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Wilma Rudolph Wilma Rudolph se convirtió en la atleta preferida de los Juegos de Roma no sólo por su performance en la pista, sino por su dificultades que sufrió en la niñez. Cuando era niña, la atleta tuvo tres graves enfermedades (parálisis infantil, fiebre escarlatina y neumonía doble), que no le impidieron iniciar la exitosa carrera.

Rudolph ya se había destacado en Melbourne '56, cuando con sólo 16 años obtuvo la medalla de bronce en el relevo 4x100. Cuatro años más tarde, ella colocó su nombre definitivamente en la historia al quedarse con el oro en los 100m, 200m y 4x100m.

Curiosidades
El ciclista danés Knut Jensen se desplomó durante su carrera bajo la influencia de anfetaminas, y más tarde murió en el hospital. Fue la segunda vez que un atleta murió en una competición Olímpica, después de la muerte del corredor de maratón portugués Francisco Lazaro en los Juegos Olímpicos de 1912.
Medalhas
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  País Oro Plata Bronce Total
Unión Soviética 42 29 31 103
Estados Unidos 34 21 16 71
Italia 13 10 13 36
Alemania 12 19 11 52
Australia 8 8 6 22
39º Brasil 0 0 2 2
 

Redacción Terra

La elección de la ciudad que albergaría la olimpiada en turno estuvo circunscrita por un aire especial. Las principales metrópolis contendientes fueron Lausana (Suiza), Bruselas (Bélgica), Budapest (Hungría), Ciudad de México, y la mítica capital italiana.

Haber sido electa sede de los juegos olímpicos nunca fue tan importante para una ciudad como lo fue para Roma. Y lo fue no solamente por las competiciones o por el creciente interés mundial por el deporte.

Los principales argumentos tienen orígenes históricos. En la Antigüedad los griegos crearon los juegos y los romanos cuando dominaron a Grecia, transformaron la competición en un grotesco circo de barbaries. El emperador Teodosio I, para aliviar su conciencia, terminó con los juegos en el año 394 de nuestra era.

Por ello, en 1960, después de 1,567 años, los romanos querían mostrar que eran capaces realizar unas olimpiadas memorables. Entonces, la XVII olimpiada simbolizó un viraje importantísimo no sólo en la historia olímpica sino también en el devenir deportivo de la generación que no había participado en la última Guerra Mundial.

El momento era especialmente feliz y se presentaba una ocasión extraordinaria. En medio de este ambiente tan especial, e l 24 de agosto de aquel año, el Papa Juan XXIII recibió a los más de 5 mil atletas en una ceremonia en la que el pontífice evocó la audiencia en 1905 por Pío X a Pierre de Coubertin, e invitó a los deportistas a meditar sobre la "alta dignidad del atleta".

Pero si bien esta olimpiada fue exitosa, tampoco faltó la polémica. Alemania participó con un equipo unificado, bajo la bandera olímpica y las notas del 'himno a la alegría' de Beethoven. China por su parte, se vio obligada a competir con el nombre de Formosa pese a las reticencias del gobierno nacionalista de Chang Kai Chek, quien debajo el rótulo del nombre de la isla incluyó la leyenda "bajo protesta". Por lo demás, las tensiones políticas se habían aliviado respecto a ediciones anteriores.

Europa pasaba por un momento de estabilidad y la descolonización africana era un hecho. De esta manera, el tema deportivo prevaleció por encima de todos. Estos Juegos significaron también una importante revolución en la concepción que hasta entonces se había tenido sobre la relación técnica- deporte. Roma va a marcar el final de lo que muchos han llamado "olimpismo artesanal", para dar paso a una moderna concepción del deporte.

Los italianos supieron rodear sus primeros juegos con un aporte técnico espectacular bien organizado y especializado; proveyendo de medios suficientes a su Comité Olímpico Nacional que dispuso de dinero, de buenos organizadores y de la colaboración complementaria de las autoridades civiles que supieron ver las ventajas que los Juegos podrían aportar. Los fondos necesarios, fueron financiados a través de la lotería semanal de futbol profesional, lo cual redituó en un patrimonio que se estimó en unos treinta millones de dólares.

Las instalaciones se ajustaron a las exigencias técnicas más estrictas. Se construyeron dos palacios de deportes que se convirtieron en ejemplo de arquitectura deportiva. La Villa Olímpica, situada en el barrio de Flumicino, vecino al blanco estadio de mármol de Monte Mario, a la piscina y al campo de fútbol; que entre muchos otros aciertos, crearon una zona de gran ambiente deportivo. Igualmente, en la capital italiana, se conjugaron con admirable gusto lo antiguo y lo moderno.

Los más de 600,000 visitantes quedaron prendados, al igual que los romanos, de la organización y de la pasión con que se vivieron las pruebas. Pero lo que sin duda contribuyó a propagar la universalidad de los juegos fue la televisión: por primera vez, las cadenas europeas transmitieron en directo las distintas competiciones.

Dentro de la espectacularidad de las instalaciones deportivas, sobresale el acondicionamiento de varios sitios históricos del antiguo imperio. La Basílica de Maxentius, alojó la competición de lucha, sitio en el cual 2 mil años atrás también se presenciaban estas pruebas. Asimismo, fueron utilizados los baños termales de Caracalla como escenario para la gimnasia y el Arco de Constantino como marco final para el maratón.

De esta forma, a esta cita olímpica acudieron 5,348 atletas (cifra récord de participación hasta ese momento) que representaron a un total de 83 naciones. La participación femenina también alcanzó una cifra histórica con 610 deportistas. Las 150 pruebas de los 17 deportes oficiales se desarrollaron entre el 25 de agosto y el 11 de septiembre y hubo más de 1,500 periodistas acreditados.

Ya en el aspecto deportivo, en estos juegos, l as marcas olímpicas se batieron a placer y más de un récord mundial también quedó pulverizado; aunque el más significativo fue sin duda el de salto de longitud. Jesse Owens poseía la mejor marca en esta especialidad desde Berlín 1936 con 8,06 metros. Veinticuatro años después, su compatriota Ralph Boston superó ese récord en seis centímetros.

Mientras tanto, África se consagró como el continente del futuro en las distancias largas en atletismo. El hombre que encarnó este despertar fue Abebe Bikila, un soldado etíope, que se impuso en la maratón después de haber recorrido descalzo los 42 kilómetros sobre las viejas losas imperiales. Entre los diez primeros clasificados del maratón se encontraban ya cuatro atletas africanos.

También fue la segunda vez consecutiva que la URSS iba a liderar el medallero al término de los juegos. En los 100 metros ganó el alemán Armin Harry famoso por su poder de reacción en las salidas, y por ser el primer ser humano que corrió la distancia en 10 segundos; con lo cual se rompió una racha de 32 años, en los cuales solamente habían ganado esta prueba atletas estadounidenses.

Una de las figuras de estos juegos fue la velocista norteamericana Wilma Rudolph, apodada " La gacela negra ". En su niñez había padecido una parálisis en la pierna izquierda, que la había postrado en la cama durante años. Esta atleta ganó los 100m, (igualando el récord del mundo en semifinales), los 200m y con su equipo el relevo 4 x 100 (rebajando la mejor marca mundial en ambas pruebas). En total 3 medallas de oro.

En la competición de gimnasia femenina, el dominio de las soviéticas fue total. No sólo ganaron la competición por equipos: tanto en el concurso individual como en el de aparatos, sus gimnastas acapararon las tres medallas. Únicamente se les escapó la medalla de oro en la barra de equilibrio. Su gimnasta más destacada fue Larrisa Latynina, quien c onsiguió tres medallas de oro (individual, competencia en el piso y aparatos por equipos). Destacando que además, Latynina había ganado la competencia individual en los anteriores juegos en Melbourne.

Roma 1960, vio el nacimiento deportivo de una estrella mundial del boxeo: Cassius Clay; que en ese entonces era un muchacho de apenas 18 años de edad, cordial, simpático y platicador que asombró a propios y extraños cuando se alzó con el título olímpico de los semiPesodos; y que años más adelante abrazaría el Islam, con lo cual cambiaría de nombre, por uno que será recordado gloriosamente en el ámbito pugilístico como uno de los grandes campeones mundiales de todos los tiempos: Mohamed Alí.

Ficha
Período: de agosto al 11 de septiembre
Número de países: 83
Número de atletas: 5338 atletas (611 mujeres y 4727 hombres)
Deportes: 19
(Atletismo, Baloncesto, Boxeo, Canotaje, Ciclismo, Esgrima, Fútbol, Gimnasia, Hípica, Hockey sobre césped, Levantamiento de peso, Lucha, Natación, Pentatlón moderno, Polo acuático, Remo, Saltos ornamentales, Tiro, Vela)