Redacción BBC Mundo
En plena crisis económica, y con los peores datos de desempleo en diez años, el gobierno español decidió a partir de 2009 recortar las contrataciones de emigrantes.

El argumento, según el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, es que "no parece razonable" recurrir a la contratación en el extranjero en un momento en el que en España se ha llegado a una cifra de 2,5 millones de desempleados.
Corbacho explica que así los españoles que están empezando a perder sus trabajos podrán cubrir los puestos que tradicionalmente han ocupado los emigrantes desde 2006, cuando se firmaron acuerdos con países de América Latina y África.
Desde su puesta en marcha, casi medio millón de extranjeros se han beneficiado de esos acuerdos: 88.180 en lo que va de año.
Los más afectados
La mayor parte de la mano de obra contratada en el extranjero proviene de Marruecos, Colombia y Ecuador, aunque España también mantiene acuerdos con República Dominicana, Argentina, El Salvador y Honduras.
Según la Asociación Iberoamericana para la Cooperación, el Desarrollo y los Derechos Humanos (AICODE), con sede en Madrid, esta decisión "paralizará la economía española" en uno de sus momentos más frágiles.
Su presidenta, Elvira Pabón, alerta del peligro de que las mafias de tráfico de irregulares puedan aprovecharse de este freno y del probable aumento de la economía informal.
Una advertencia similar le han hecho los sindicatos españoles al ministro.
Sobre la posibilidad de que sean los trabajadores locales quienes ocupen los puestos que queden vacantes, como sugiere el gobierno, se pregunta Pabón "cómo va a hacer el ministro para reciclar al que era albañil o a un mesero y convertirlo en enfermero o experto electrónico".
En este sentido, Corbacho apuntó que se tratará de premiar los trabajadores altamente cualificados. Sin embargo, los datos del propio ministerio reflejan que los empleos menos solicitados a través de estos convenios son los de Industria y el sector Servicios.
La construcción, la hostelería y el comercio se encuentran a la cabeza de las contrataciones de trabajadores extranjeros.
Viraje
Pero el gobierno español no sólamente pretende frenar la contratación de extranjeros, sino que también está fomentando la partida de los inmigrantes desempleados.
Madrid concederá una compensación económica a aquellos inmigrantes que hayan perdido su empleo y deseen volver a su país, algo que podría beneficiar a unas 100.000 personas, sobre todo procedentes de América Latina.
El propio ministro de Trabajo ya advirtió en julio en una entrevista con BBC Mundo del viraje en las políticas migratorias del gobierno español.
"España ya no es el paraíso. Está en este momento en una situación de dificultades económicas importante, muchísima gente está perdiendo el empleo y los primeros que están haciéndolo son los inmigrantes", explicó Corbacho.
"Lo que yo le diría a una persona de otro país es que no es el mejor momento para emigrar a España, pero no descartes ir a España", agregó.
De los 46 millones de personas censadas en España, más de cinco millones son extranjeros, lo que supone una proporción del 11,3% de la población, según cifras del Instituto Nacional de Estadística.
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