Verón levanta la Copa Libertadores |
Por un momento, La Plata estuvo desierta. O por lo menos, la mitad de la ciudad. Es que Estudiantes jugaba el partido más importante de los últimos años y luego, explotó.
Explotó de alegría, de emoción. Los hinchas vieron el partido desde sus casas y otras prefirieron ir a los bares cercanos a la Plaza San Martín, confiados en un festejo.
La primera explosión llegó con el tanto de la Gata Fernández, tras un momento de nervios con la apertura del marcador por parte de los locales.
Pero sobraba la confianza en La Plata, todos sabían que la plaza se iba a teñir de rojo y blanco. Y así fue.
Gol de Boselli, a aguantar unos minutos más y el festejo loco, ese que se tenía aguantado durante tanto tiempo. La gente salió a llorar, a gritar y a celebrar a la plaza.